Aquellos que sentimos amor por nuestra patria buscamos inspiración y consuelo en la historia, el arte y la cultura para sanar nuestra nostalgia abrumada.
¿Porque abrumada? Cada uno tenemos una respuesta a esta pregunta. Para mi es visitar mi México querido y verlo tan bien y tan mal simultaneamente. Sentir el brillito de la esperanza al ver la sonrisa y amabilidad de su gente y en un momento ver la nube gris de algún crimen extinguir la emoción.
México se lleva en el corazón. Es un sentimiento, y una emoción. Es una memoria cálida que no caduca.
Hace ya algún tiempo vi la película México-Hispana “Antonieta” de Carlos Saura (1982) y me impactó para siempre. Nunca olvidé a Antonieta. La película trata sobre una psicóloga francesa que durante su investigación sobre mujeres suicidas se encuentra con la historia de Antonieta Rivas Mercado, hija del arquitecto Antonio Rivas Mercado diseñador del monumento más emblemático de nuestra nación; la Columna de la Independencia, más conocida como el “Ángel.”

Antonio Rivas Mercado nació en Tepic en 1853 y se le identifica como el arquitecto del Porfiriato. El pasado mes de Julio tuve la gran satisfacción de visitar la Casa de Rivas Mercado en la Colonia Guerrero cercana al zócalo de la Ciudad de México. La residencia es ecléctica con sus fachadas de 8 tipos de cantera y muros gruesos, entrepisos entablados con madera y techos de lámina. Rivas Mercado diseño la Columna de la Independencia; patrimonio cultural de nuestro país, en su taller dentro de la casa.
Comparado con los palacetes de los vecinos de la época, la casa Rivas Mercado no era de gran tamaño pues el arquitecto era del pensar que no había necesidad de tanto espacio. La casa cuenta con 1590 metros cuadrados y fue terminada en 1898. Su eclecticismo la hace atractiva pues se caracteriza por la combinación de estilos históricos. Su decoración tiene elementos clásicos además de moriscos y de Art -Nouveau que componen una riquísima propuesta.
Esta vez no estaba yo ahí por la arquitectura. Estaba ahí para entender como una mujer tan educada, amante de las artes y la cultura llega al suicidio siendo tan joven y madre de un niño de 12 años. Quería entrar en aquel aposento donde Antonieta vivió muchísimas altas y bajas. Su nacimiento, bautizo y niñez, la revolución mexicana, su boda con Albert Edward Blair, y las tertulias culturales con personajes distinguidos de principios del siglo XX.
El arquitecto, al contrario de sus acaudalados vecinos, no huyó del país durante la revolución, permaneciendo en esta casa viendo con su familia cómo las tropas revolucionarias se apoderaban y saqueaban las mansiones abandonadas por sus vecinos. Él decía que no le debía nada a la revolución. Según el guía, el arquitecto se aseguraba de que sus hijas bajasen al sótano para resguardarse y evitar ser vistas por los revolucionarios cuando salían a entrenar y marchar.
La revolución no fue lo único que estremecería a Antonieta, pues en 1913, en plena guerra, sus padres se divorcian. Su madre exilia a Francia con la hermana mayor, Alicia, dejando a Antonieta de 13 años, a cargo de los menores Amalia y Mario y de las obligaciones de ama de casa. Con los años, Antonieta se revela y decide adoptar solo el apellido de su padre y en rebeldía remueve el Castellanos de su madre.
Lo que he leído sobre la Revolución Mexicana me ha impactado en diferentes maneras sobre todo su violencia y traición. ¿Que dejarían en esa niña inocente esas experiencias ? ¿Qué impacto tendría ver su hogar y su país en caos? ¿Acaso sentimos nosotros en silencio el mismo impacto hoy en día?
Antonieta amaba a México como muchas de nosotras. Hoy, la admiro por su feminismo y por ser promotora cultural. Estableció el primer teatro experimental en México, el Teatro Ulises, y patrocinó a sus contemporáneos como Salvador Novo, Xavier Villaurrutia, y Andrés Henestrosa entre otros. Creó el patronato para la orquesta Sinfónica de México que en aquella época de economía en crisis no era fácil subsidiar a la cultura y las artes. Salió de la obscuridad revolucionaria con la luz de la cultura y las artes mexicanas.
El arquitecto Rivas Mercado hizo sus estudios en Inglaterra, La École des Beaux-Arts y la Sorbona de Paris. Fue director de la Academia de San Carlos donde gestionó una beca otorgada a Diego Rivera para sus estudios de pintura en Paris. Nos cuenta el guía que Rivas Mercado recibía al artista José María Velasco durante el desayuno todos los días para después salir hacia la academia. Leí por ahí que en 1903 el arquitecto solicitó la destitución de Velasco de su cargo como profesor de perspectiva lo que le trajo gran tristeza la cual manifestó en los pequeños paisajes que pintó en esa época reflejando el estado de ánimo que nunca pudo superar.
Tantas historias bajo un mismo techo. La Casa Rivas Mercado alberga el drama de nuestra historia en sus muros que casi se derrumban por el abandono.
Me tomé una foto enfrente de la casa emulando la pose de aquella joven soñadora. Quería sentir su presencia. Hablar con ella y preguntarle porqué tanto amor terminó en muerte. Su propia muerte en manos de ella misma infligiéndose un balazo al corazón. Se dice que no quería desfigurar su rostro.
Siempre artista y dramática no se despidió en cualquier lugar. No se despidió en su pequeño apartamento en Paris donde esperaba que José Vasconcelos le declarara su amor. Su último respiro lo dió en la Catedral de Notre Dame a tan solo unos días de una visita papal lo cual trastorno los planes para ese gran evento.
Su pasión por un México mejor, un México educado y justo la motivo a apoyar la campaña electoral para la presidencia de México de José Vasconcelos el cual fue derrotado por un fraude electoral en su contra. Perdió la fortuna que le heredara su padre y perdió al hombre que amaba; José Vasconcelos con el cual se reunió emocionada días antes de su muerte sólo para escuchar su desprecio. Volvía con su esposa y la rechazaba. Antonieta se suicidó el 11 de febrero de 1931 con la pistola que Vasconcelos siempre llevaba consigo y había entregado a Antonieta.
La vida se le hizo pesada y sola con su hijo no pudo con la carga. Una mujer talentosa de 31 años le dijo adiós a la vida y a su hijo. No pudo más. La relación con su hermana y hermano no sobrevivió los problemas de herencia tras la muerte del arquitecto en 1927. Su matrimonio ya hacía tiempo había terminado y Antonieta peleó sin éxito legalmente por la custodia de su hijo Donald Antonio Blair.
En el momento que me encontré a solas por su casa, la busqué y por si acaso me escuchaba le dije que la entendía; que amar a México no es fácil. Le dije que comparto su pasión por las artes y como su padre, yo tuve un padre que soñaba con la grandeza de México y quien me enseñó a amarlo. Le dije que los hombres no valen nuestra vida y que lamento mucho que no vió a su hijo crecer por un trastorno emocional que la ahogó como ahoga a muchas. Le di las gracias por la inspiración y le rogué a Dios que la tenga cercana a él. Me reuní al grupo y caminé por el jardín hasta despedirme con un hasta luego – tal vez y vuelva por aquí.












Precursora del feminismo siempre luchando a favor de la mujer mexicana. En 1920 el Sol de Madrid publicó “La mujer mexicana” donde recalca, entre otras cosas, el hecho de que nuestra educación se consideraba nociva para la sociedad.
Hay varios libros sobre Antonieta y les recomiendo el de su nuera, Kathryn S. Blair, “A la Sombra del Angel” y su “Diario de Burdeos” escrito durante sus últimos meses de vida en Burdeos, París. Dicen los críticos que “A la Sombra del Ángel,” es el “Gone with the Wind,” mexicano. Lo recomiendo mucho. También está la versión traducida al inglés; “In the Shadow of the Angel.”
“A la Sombra del Angel” se puede comprar en este link A la Sombra del Angel – #ad #CommissionEarned
Por ahora las visitas guiadas a la Casa Rivas Mercado son los sábados y domingo. Vale mucho la pena si les interesa la arquitectura, la historia de México, proyectos de restauración y decoración e historias inspiradoras de mujeres mexicanas que lucharon por un México mejor.
El proceso de restauración de esta casa es una historia increíble que vale por si misma. Lo que más me impresionó fueron los pisos compuestos por unas 50 mil piezas de mosaicos encáusticos. Según el guía tomó tiempo encontrar la procedencia de estos hasta que se dió con la fábrica en Inglaterra recientemente declarada patrimonio cultural de la humanidad.
La casa perdió el observatorio y la capilla y fue objeto de robos perdiendo cantidad de tapices, pinturas, y detalles decorativos como las losetas. Ver la foto arriba tomada por Octavio Gómez para la página web de la Colonia Guerrero donde se ve el terrible abandono.
Para la creación de esta historia me apoyé en textos y fotografía de las paginas web que aparecen abajo. Los apasionados de la historia México y de Antonieta como yo, encontrarán mucha información y fotografías apoyo a esta historia.
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE MEXICO
La película no la encuentro en ningún sitio. Se pueden encontrar “cortos” en YouTube, pero hasta hoy no he podido encontrarla completa. La protagonista es la actriz francesa Isabelle Adjani y los escritores son el ganador del Oscar en 1963 Jean-Claude Carrière, Carlos Saura y Andrés Henestrosa.
Para mayores informes y reservaciones visiten la paginas de Facebook e Instagram y hagan su reservación llamando al 55-259-16666 en WhatsApp al 55-83209195 o al visitas@casarivasmercado.com.
Les recomiendo también visitar Colonia Guerrero.com.mx donde encontré la foto para la portada de esta historia.